Pronunciamiento sobre la fijación del nuevo salario mínimo 2020

 

En las próximas semanas se determinará el aumento del salario mínimo vigente durante el año 2020. Dicha decisión surgirá de la Comisión Nacional de los Salarios Mínimos (CONASAMI) a partir del diálogo y acuerdos entre los Poderes Ejecutivo y Legislativo, el sector empresarial y patronal, la academia y las organizaciones de la sociedad civil. Al respecto, es importante una breve revisión del panorama que ha enfrentado México sobre el tema en los últimos años.

Desde los años setenta se redujo constantemente el poder adquisitivo de los salarios y especialmente del salario mínimo, con pérdidas que alcanzaron el 80% del valor observado en 1976. A mediados de la actual década comenzó a discutirse la urgencia de recuperar los salarios mínimos.


En enero de 2019 se presentó un aumento considerable del salario mínimo general, el cual quedó fijado en 102.7 pesos diarios tras un aumento del 16%. Dicho porcentaje estuvo integrado por un incremento porcentual de 5% y un monto nominal de recuperación, esto con el fin de no afectar directamente el conjunto de los salarios y precios del país. En el caso de la frontera norte, el salario mínimo tuvo un incremento del 100% con lo que llegó a 176.7 pesos diarios. Contrario a las especulaciones y advertencias sostenidas por años para impedir cambios en los salarios, ninguno de los incrementos supuso distorsiones negativas en el conjunto de la economía nacional.

Sin embargo, los salarios mínimos profesionales no fueron favorecidos con la política de recuperación y sólo se incrementaron en 5% a nivel nacional mientras que en la frontera norte se homologaron al salario mínimo general vigente en esa zona, lo que implicó en los hechos su desaparición.

Tras el aumento de enero de 2019 el salario mínimo, por primera vez, se ubicó en la línea de pobreza individual, aunque este monto sigue siendo insuficiente para cubrir las necesidades de un hogar, manteniendo el incumplimiento que la misma Constitución establece en su artículo 123: “Los salarios mínimos generales deberán ser suficientes para satisfacer las necesidades normales de un jefe de familia, en el orden material, social y cultural, y para proveer a la educación obligatoria de los hijos. Los salarios mínimos profesionales se fijarán considerando, además, las condiciones de las distintas actividades económicas. Los salarios mínimos se fijarán por una Comisión Nacional Integrada por representantes de los trabajadores, de los patrones y del gobierno, la que podrá auxiliarse de las comisiones especiales de carácter consultivo que considere indispensables para el mejor desempeño de sus funciones”.

Lograr que una familia se ubique en la línea de pobreza o por arriba de ella, supone un salario mínimo de entre 350 y 400 pesos actuales. Lograr los niveles de bienestar que dicta la constitución implicaría un salario de entre 550 y 600 pesos diarios. En comparación nuestro principal socio comercial, Estados Unidos, tiene un salario mínimo de 7.25 dólares (aprox. 145 pesos) por hora, es decir, 1 160 pesos diarios.

Para el próximo año, hay un consenso en la necesidad de incrementar el salario mínimo significativamente por arriba de la inflación. Distintos actores políticos y económicos han propuesto un incremento que supere los 120 pesos para 2020.

El Observatorio de Salarios estima, por tanto:
• Que los incrementos anuales al salario mínimo deberían alcanzar para finales del presente sexenio por lo menos la línea de pobreza por hogar.
• Los efectos del incremento al salario en la Frontera Norte han sido menores y demuestran que la economía puede absorber estos sin mayores impactos debido al valor tan bajo del cual está partiendo la recuperación.
• El incremento salarial fortalece la economía popular y dinamiza el mercado interno, constituyendo un factor que estimula el crecimiento económico.


• Por ello, consideramos que el incremento al mínimo general para 2020 debería ser de entre 27 y 30%, esto constituiría un punto de partida sólido para la recuperación del salario en los años venideros.
• Es necesario que los salarios mínimos profesionales sean incorporados a la lógica de recuperación del poder adquisitivo.
Atentamente
Observatorio de Salarios
Universidad Iberoamericana Puebla
Red de Observatorios de la Deuda Social en América Latina desde sus Universidades Católicas

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