El Tlacoyo una fuente ingreso para las mujeres de Huejotzingo

 

Por Pedro Alonso
Huejotzingo, Pue.- Las mujeres de las comunidades de San Miguel Tianguizolco, Santa María Nepopualco, son generadoras de la económica local, incluso generan al menos un empleo, por la producción del Tlacoyo, un antojito mexicano que ha sido consumido desde la época prehispánica, y donde hoy la zona metropolita de la ciudad de México, es el principal consumidor.




Le han dado un valor agregado al maíz, con la elaboración de las tortillas hechas a mano y del tlacoyo, con lo cual, dinamiza la económica local, se genera toda una cadenas de producción, así lo destacó la doctorante en el Colegio de Posgraduados, campus Puebla, Reyna Xochipa-Morante, ademas de que es necesario el recate y conservación de las especies del maiz endémicas de esta región.

Mujeres de Huejotzingo desde los primeros rayos del sol elaboran el Tlacoyo

Mujeres de Huejotzingo desde los primeros rayos del sol elaboran el Tlacoyo

 

El Tlacoyo, padre de los antojitos mexicanos

El tlacoyo se define como una tortilla de maíz gruesa ovalada y larga, la cual puede ir rellena de diversos ingredientes como frijoles, alverjón, habas cocidas o requesón sobre la cual se coloca a manera de complemento una mezcla de ingredientes como nopales, queso, salsa con chile y cebolla.




Por lo que este alimento, estaba dentro de la gastronomía de los aztecas, así lo refiere Fray Bernardino de Sahagún “Historia general de las cosas de la Nueva España II”, que los aztecas lo consumían y posteriormente, fue parte de los alimento de los conquistadores hasta convertirse en un platillo dentro de la gastronomía actual de México.

Etimológicamente, la palabra Tlacoyo, proviene del vocablo náhuatl tlao-li es decir Maíz Molido. Es por eso que mucho los consideran como el padre de los antojitos mexicanos, derivado del maíz, el “Tlao-li” compactado y agregándole (Carne, frijoles, queso) se convierte en el taco; el “Tlao-li” cortado y con salsa de chile, se convierte en chilaquiles.

Así el “Tlao-li” frito con queso y flor de calabasa, o con chicharron, o pollo, en aceite se convierte en quesadilla; el “Tlao-li” compactado y pellizcado las orillas se convierte en sope, en una gordita, etc.

 

Fuente de ingreso para las familias de Huejotzingo

El tlacoyo, no solo ha sido el alimento de las familias, sino que actualmente, su comercialización, ha servido como parte de los ingresos para la manutención e incluso para la educación de sus hijos.




De ahí que en la comunidades de Huejotzingo, cercanas a las faldas del Iztacihuatl, ya no solo el maíz, es solo es producto para el consumo familiar, tras la nixtalmalización, se convierte en tortillas.

Hoy otro de los productos elaborados a base del maíz, como son los tlacoyos, son una fuente de ingresos para las familias que viven en San Miguel Tianguizolco, Santa María Nepopualco.

Por eso, las mujeres desde las tres de la mañana acuden a los molinos de sus comunidades a moler el nixtamal, para posteriormente en sus cocinas, se inicia con la elaboración de las tortillas y tlacoyos para venderlas por docena en la zona metropolitana de la ciudad de México.

Este es el valor agregado que la doctorante del Colegio de Posgraduados (Colpos) campus Puebla, destaca que ha permitido darle a la producción del maíz en la zona rural, en este caso Huejotzingo, Calpan, Domingo Arenas, Nealticán, San Nicolás de los Ranchos por nombrar algunos municipios.

El Tlacoyo lo elaboran con maíz azul o amarillo, el cual se vende principalmente en la zona metropolitana de la Ciudad de México

El Tlacoyo lo elaboran con maíz azul o amarillo, el cual se vende principalmente en la zona metropolitana de la Ciudad de México





San Miguel Tianguizolco

Es una comunidad perteneciente al municipio de Huejotzingo, de acuerdo al programa para el Desarrollo de Zonas Prioritarias (PDZP), estimaciones del CONEVAL, en el informe del 2015, San Miguel Tianguizolco, es una zona rural, con grado de marginación y pobreza de “medio” nivel. Su población a penas rebaza los dos mil habitantes, de cuales 1025 son masculinos y 1108 femeninas.

En los últimos diez años, la venta directa de productos agrícolas, es un complemento significativo, para la economía local, la cual, se empieza a caracterizar por la producción de tlacoyos de diferentes ingredientes (Frijol, chicharrón, haba, requesón y alverjón).

Cabe señalar que de acuerdo a un estudio publicado Agroproductividad: Vol. 10, Núm. 9, septiembre. 2017., destaca que la población económicamente activa, el 48.9% se dedica a actividades del sector primario, y 31% y 19% a actividades del sector secundario y terciario respectivamente.

En la que destacan los investigadores Pérez-Hernández, Almeraya-Quinter, y Guajardo-Hernández, del Colpos, que tras la entrevista a 24 productoras de la localidad, del universo que se dedican a la elaboración de los tlacoyos destacaron:

“Es una actividad realizada por las mujeres, quienes a través de ésta, han mejorado sus ingresos y garantizado su subsistencia familiar. La muestra de productoras de tlacoyos (n24), tienen en promedio 45 años de edad, y el rango oscila de 23 a 67 años”.

Y agrega “La principal actividad de las entrevistadas fue la producción de tlacoyos, aunque también se dedican a labores del hogar (40%), comercio (16%), empleadas (4%), además de señalar, que en promedio 2.5 personas dependen de ellas económicamente, lo que deja ver la importancia de la actividad que realizan como fuente de ingreso y su participación cada vez más activa en la economía familiar.




Otro dato que se destaca es que: “El 70% de las productoras señaló que por lo menos un integrante de la familia, además de ellas, colaboran en el proceso de producción, generalmente el cónyuge o algún hijo o hija, quien no recibe pago por su trabajo, sin embargo, 35% de las productoras señaló que contrata mano de obra familiar (hermana, tía, prima) para realizar el trabajo, y otro 35% mencionó que contrata mano de obra no familiar.

 

Las cuñadas “Flores”

Dos mujeres que se dedican a elaborar los Tlacoyos para llevarlos a su comercialización al municipio de Chalco, Estado de México, permitieron a El Sol de Puebla, conocer la elaboración de este antojito mexicano, y fue precisamente en la casa de Marina Flores Linares, quien esta ocasión su cuñada, Maricela Flores Pérez le ayudó a la preparación.

Y aunque, por el apellido flores se podría pensar que eran primas, no es así, son cuñadas, a quienes se les observó que tras “amasar” la masa, agarran una porción, con sus manos, ya prácticamente la medida exacta, para que el tamaño sea proporcional a todos lo tlacoyos que se venderán. Por lo que, luego le agregan con una cuchara el segundo ingrediente, requesón, frijol o chicharrón.

Posteriormente con las palmas de las manos empiezan aplanar suavemente hasta ir formando una clase de rombo hasta adquirir el tamaño deseado y posteriormente es puesto al comal de lámina, el cual se calienta a base de gas L.P., para su cocción.

La prensa que es de metal o madera, solamente la utilizaron para la elaboración de las tortillas, otro producto que también ofertan a sus clientes de Chalco,

La jornada para la elaboración de productos a base de maíz, en la comunidad de San Miguel Tianguizolco, de trabajo es de 6 a 7 horas, las cuales inician a las tres de la mañana, pero un previó ya habían preparado el nixtamal, por lo cual, en la madrugada solo es para iniciar la jordana en el molino.




De acuerdo a los investigadores Pérez-Hernández, Almeraya-Quinter, y Guajardo-Hernández, del Colpos, en su investigación sobre la elaboración de tlacoyos, el 75 por ciento es el frijol, de chicharrón representa el 17 por ciento, el de requesón el cuatro por ciento y de haba un 4%,

Y agregan “el 67% de las entrevistadas señaló que no produce la misma cantidad de tlacoyos durante el año, debido a que la demanda es variable, ellas han detectado que los meses de mejores ventas son noviembre y diciembre y los meses en los que baja la demanda es de abril a agosto”.

El maíz, es una semilla criolla de la región de Huejotzingo, por lo que es valorado por los consumidores del Tlacoyo

El maíz, es una semilla criolla de la región de Huejotzingo, por lo que es valorado por los consumidores del Tlacoyo

Sus hijos en la licenciatura

Marina Flores Linares, está orgullosa de su trabajo, sabe que es sufrido estar varia horas paradas frente al comal, amasando, aplanando, ir al molino, etc., cuando sabe que sus hijos están estudiante la licenciatura.

Así uno de sus hijos estudia Comunicación y otro Psicología, es la satisfacción que tiene, que sus hijos tengan una carrera profesional.

Mientras que reconoce que tan luego sus hijos, pues por el momento son menores de edad, cuando lleguen a la universidad, tendrá que ponerle más empeño en la elaboración y la venta de los tlacoyos y las tortillas hechas a mano, para poder pagar dichos estudios profesionales.





Generación de microindustrias

La producción de tlacoyos para la comunidad de San Miguel Tianguizolco comunidad “las mujeres participan activamente en la economía local como generadoras de empleo e ingresos, el 70% de las productoras generan al menos una fuente de empleo, lo que sin duda dinamiza la economía local y contribuye al desarrollo de la comunidad”

Maricela Flores Pérez y Marina Flores Linares, precisaron que solo van un día o dos a la semana a Chalco a vender, sin embargo, prácticamente toda la semana se dedican a la producción del Tlacoyo, pues también las contratan otras familias de la comunidad para que las apoyen.

En este sentido reconocen, que por falta de dinero, no pueden mejorar su proceso de producción, como el tener un molino, pues primero está el sostenimiento de la familia.

De ahí que la investigadora del Colpos Reyna Morante-Xochipa, ha emprendido un trabajo para mejorar el proceso de producción, incluso un estudio del grado alimenticio, con el objetivo de darle mayor valor agregado y que se vea reflejado en la económica de las productoras de tlacoyos de las comunidades de Huejotzingo.

El proyecto de “Equidad de género e inclusión sostenible de jóvenes en la cadena de valor del maíz azul” a fin de visibilizar y valorar el papel protagónico que tienen las mujeres dentro de la cadena valor de este grano pigmentado, desde su producción hasta la comercialización; Además de rescatar, conservar, y aprovechar el maíz azul criollo autóctono de la región de las faldas de Popocatépetl, un alimento ancestral de alto valor nutricional por su altos contenidos de antocianinas y antioxidantes benéficos para la salud”.

En este contexto, con el proyecto además de identificar la participación de las mujeres y los impactos socioeconómicos que generan a su comunidad; está la de rescatar los maíces criollos que tienen un valor invaluable para los oriundos de Tianguizolco, para poder diseñar políticas, programas y estrategias de intervención que respondan de forma certera a los retos que enfrentan las mujeres en el medio rural y reconocer que son el recurso más valioso que una comunidad rural puede tener.




“Las mujeres de la región Huejotzingo son mujeres empoderadas que se están abriendo camino por sí solas, que entienden que su empoderamiento está basado en la lucha, en el trabajo arduo y eso permite que su crecimiento se note”, enfatizó la académica

“Por eso estamos respaldando a las pequeñas productoras locales porque vale la pena que a partir del talento de las mujeres huejotzincas podamos desarrollar la economía del municipio” concluyó Reyna Xochipa.

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