Urge agenda nacional de saneamiento y restauración de los ríos mexicanos

Boletín/ Ciudad de México.- Ante la coyuntura electoral, ciudadanos, académicos, organizaciones civiles, redes, instituciones y colectivos comprometidos con el avance de los derechos humanos al agua y al saneamiento, al medio ambiente sano y a la salud en México, queremos llamar la atención de todos los candidatos a puestos de elección popular sobre la ausencia de una agenda que priorice el saneamiento de los cuerpos de agua en nuestro país.

Según el Programa Conjunto de Monitoreo (PCM) de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la UNICEF[1], en México sólo el 42.6% de la población cuenta con acceso a una fuente de agua gestionada de forma segura. Esto ubica a México como el país número 87 de 96 analizados. En materia de saneamiento, se calcula que el 45.2% de los mexicanos cuenta con servicios que contemplen la eliminación segura de los excrementos y su tratamiento fuera del sitio: en este aspecto México es número de 60 de 83 países examinados.

La falta de una agenda de saneamiento y restauración de los cuerpos de agua se ve reflejada en su estado actual. Con información para 2012 a 2016 de la Red Nacional de Monitoreo de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), se desprende que el 58% de los ríos, arroyos, lagos, lagunas, presas y zonas costeras están en rojo o amarillo en el semáforo de calidad del agua, por problemas de contaminación[2]. De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas, en México “más del 70 por ciento de los cuerpos de agua tienen algún grado de contaminación: lagos, ríos, manglares y costas están contaminados, afectando a seres humanos, animales y plantas que habitan estos ecosistemas”.[3]

Un elemento clave de este problema es que existe una normatividad laxa y obsoleta para controlar y prevenir las descargas de contaminantes a los cuerpos de agua. La norma vigente desde hace más de 20 años, la NOM-001-SEMARNAT-1996, no considera muchos contaminantes que actualmente están deteriorando los ríos del país. Después de más de 20 años, en 2018 se propuso un proyecto para modificar la norma de descargas, el PROY-NOM-001-SEMARNAT-2017, que aunque presentó ligeras mejoras respecto de la norma de 1996, sigue sin contemplar una amplia gama de contaminantes tóxicos. Aun ante esta propuesta, sin embargo, asociaciones industriales han manifestado su patente rechazo a cualquier cambio que les implique invertir en sistemas de tratamiento mejorados para sus aguas residuales. Se evidencia así su poca disposición para asegurar que sus emisiones no produzcan daños ambientales y a la salud.

Además de la norma laxa, la poca inspección y vigilancia del cumplimiento de las normas ambientales promueve que la descarga de aguas residuales genere un ambiente contaminado. La Comisión Nacional del Agua (CONAGUA) es la principal dependencia responsable de vigilar las descargas, además de las extracciones de agua, para un universo de usuarios con permisos o concesiones registrados en el Registro Público de Derechos de Agua.

Tomando como referencia el promedio de inspecciones de entre 2010 y 2014 (7,737/año), y suponiendo que cada inspección se realizara a un usuario distinto, la CONAGUA tardaría 65 años para inspeccionar a la totalidad de usuarios con permiso de descarga, título de extracción, etc. (507,104 usuarios).

Consideramos que para tener una agenda nacional de saneamiento y restauración de los cuerpos de agua en México y garantizar el acceso al derecho humano al agua y saneamiento, se requiere:

a) Instalar nuevas plantas de tratamiento y habilitar las que se encuentran abandonadas;
b) Instrumentar normas específicas por cada sector industrial, en lugar de una norma única de descarga. Las mejores prácticas internacionales comprueban lo anterior.
c) Permitir la participación activa de organismos de la sociedad civil y de expertos que tienen la capacidad de proponer mejoras regulatorias en los comités correspondientes;
d) Implementar un sistema efectivo de inspección y vigilancia, con participación de los organismos y personas mencionados en el punto c).
Los abajo firmantes consideramos que:

1. La transparencia, la rendición de cuentas y la participación ciudadana son esenciales para poder empezar a generar los cambios necesarios para restaurar los ecosistemas acuáticos y proteger la salud de la población, así como las fuentes de agua segura para el futuro.

2. Es urgente contar con una agenda de saneamiento que no contraponga la economía del país con la protección y restauración de los cuerpos de agua y la salud humana.

Organizaciones:

Agua para Tod@s, Agua para la Vida.
Programa Riesgos Ecotoxicológicos de la Unión de Científicos Comprometidos con la Sociedad (UCCS)
Coalición de Organizaciones Mexicanas por el Derecho al Agua (COMDA)
Alianza Mexicana Contra el Fracking.
Asociación de Usuarios del Agua de Saltillo AUAS A.C.
Colectivo Ecologista Jalisco, A.C.
Comité Ciudadano de Defensa Ambiental de El Salto, Jalisco.
Colectivo Ciudadano Pro Bosque Pedagógico del Agua
Comunicación y Educación Ambiental SC
Fronteras Comunes, A.C.
Instituto de Derecho Ambiental, A.C.
Instituto VIDA A.C.
Jalisco Cómo Vamos
Vías Verdes Casa CEM A.C.

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Autor: Administrador

Periodismo regional, el cual ha mantenido independencia por mas de 10 años en la región de San Martín Texmelucan

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